El Símbolo de Nuestra Fe


En el año de la Fe, Nuestra Señora, Madre de la Humanidad, nos dice que cuando nos sintamos mal, o nos tratan mal, o cada vez que se necesite, se rece el Símbolo de la Fe, además de rezarlo tres veces al día.



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Icono del Primer Concilio de Nicea

Quilmes 15 de octubre de 2012. – El Símbolo de la Fe, es un breve resumen de las verdades que los católicos de todos los tiempos han confesado adherir, creer y profesar, poniendo toda su esperanza en los contenidos de dicha fórmula.

Confesar el Símbolo de la Fe, es mantener un acto de Fe, con nuestra milenaria Tradición, siempre viva, a pesar de las turbulencias y profundas tempestades desatadas en los tiempos.

IMPRESCINDIBLE ACTO DE FE. – No puede existir una Gracia otorgada por la Madre de la Humanidad, quien es la responsable de distribuirlas a los creyentes, si primero no se cree. Sin Fe no puede existir Gracia.

CONTRA EL SUBJETIVISMO Y EL RELATIVISMO. – El acto de Fe, confesado en el Símbolo, aleja toda fe subjetiva, tan ordinaria, en nuestro idealismo modernista y neomodernista. Un acto de Fe recitando el Credo, es un acto, hacia una Verdad Objetiva, por la cual murieron y mueren nuestros mártires. Nadie entrega su vida por una fe subjetiva o relativa, de allí que nuestro modernismo siempre se ha mostrado en este tema chato, míope y rastrero; generando seres humanos sin agallas, y moldeados en la cobardía de las ovejas.

CONTRA LOS DESVARÍOS DE MODERNAS TEOLOGÍAS. – El acto de Fe, excluye las veleidades de las modernas teologías, confeccionadas para adherirse al subjetivismo y a la cansancio del occidente actual.

Nuestra Señora pide hacer este acto de Fe tres veces al día, pues la repetición, no es superflua sino necesaria, para que dichas verdades se nos asimilen en nuestra pobre comprensión.

REGRESO A LA TRADICIÓN. – Se puede recitar el Símbolo de la Fe, uno con las oraciones matutinas, otro con las oraciones del mediodía o vespertinas, y otro con las oraciones de la noche. Recordemos que en el Oficio Divino hasta 1910, se recitaba el Credo Apostólico en Maitines, Prima y Completas, además del recitado del Credo de Nicea en la Misa diaria: Tradición abandonada, como tantas otras, que Nuestra Señora pide en el año de la Fe, se restablezca. Es doloroso regresar a una tradición olvidada; pero también es útil y necesario, sobretodo en los tiempos que corren, pues ante un mundo inmerso en una permanente mutación sin sentido, es necesario anclarse en una sólida verdad.

Presentamos los dos Símbolos de la Fe. El Apostólico y aquel que se desarrolla contra el arrianismo: el Símbolo formulado luego de los Concilios de Nicea (año 325) y de Constantinopla (año 381). Personalmente lo aprecio, pues ataca directamente todas las modernas concepciones, a las cuales llegan nuestros protestantes: río este de la reforma, cuya corriente siempre desemboca en el mar del Averno.

Resumiendo, el Símbolo ofrece varios actos de Fe, entre ellos uno en el Padre, otro en el Hijo, el tercero en el Espíritu Santo, el cuarto en la Iglesia Católica, y por último en la Parusía. Para rezarlo lentamente y meditarlo, está subdividido en 12 puntos. Ofrecemos a su vez, la versión griega (sin Filioque) y la latina.

Santiago Grasso



Símbolo o Credo Apostólico



Versión Latina

Versión Castellana

1. Credo in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae.

2. Et in Iesum Christum, Filium Eius unicum, Dominum nostrum.

3. Qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine.

4. Passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad ínferos

5. Tertia die resurrexit a mortuis.

6. Ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis.

7. Inde venturus est iudicare vivos et mortuos.

8. Credo in Spiritum Sanctum,

9. sanctam Ecclesiam catholicam,

10. sanctorum communionem,

11. remissionem peccatorum,

12. carnis resurrectionem, vitam aeternam.

Amen.

1. Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.

2. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor.

3. Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen.

4. Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos.

5. Al tercer día resucitó de entre los muertos.

6. Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.

7. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

8. Creo en el Espíritu Santo,

9. la santa Iglesia católica,

10. la comunión de los santos,

11. el perdón de los pecados,

12. la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.



Símbolo o Credo Niceno – Constantinopolitano



1. Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

2. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho.

3. Que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.

4. Y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado.

5. Resucitó al tercer día, según las Escrituras.

6. Y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;

7. Y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar a, vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

8. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

9. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

10. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados.

11. Espero la resurrección de los muertos.

12. Y la vida del mundo futuro.

Amén.



Versión Griega

Το σύμβολο

Versión Latina

Credo

1. Πιστεύω εἰς ἕνα Θεόν, Πατέρα, Παντοκράτορα, ποιητὴν οὐρανοῦ καὶ γῆς, ὁρατῶν τε πάντων καὶ ἀοράτων.

2. Καὶ εἰς ἕνα Κύριον Ἰησοῦν Χριστόν, τὸν Υἱὸν τοῦ Θεοῦ τὸν μονογενῆ, τὸν ἐκ τοῦ Πατρὸς γεννηθέντα πρὸ πάντων τῶν αἰώνων• φῶς ἐκ φωτός, Θεὸν ἀληθινὸν ἐκ Θεοῦ ἀληθινοῦ, γεννηθέντα οὐ ποιηθέντα, ὁμοούσιον τῷ Πατρί, δι' οὗ τὰ πάντα ἐγένετο.

3. Τὸν δι' ἡμᾶς τοὺς ἀνθρώπους καὶ διὰ τὴν ἡμετέραν σωτηρίαν κατελθόντα ἐκ τῶν οὐρανῶν καὶ σαρκωθέντα ἐκ Πνεύματος Ἁγίου καὶ Μαρίας τῆς Παρθένου καὶ ἐνανθρωπήσαντα.

4. Σταυρωθέντα τε ὑπὲρ ἡμῶν ἐπὶ Ποντίου Πιλάτου, καὶ παθόντα καὶ ταφέντα.

5. Καὶ ἀναστάντα τῇ τρίτῃ ἡμέρα κατὰ τὰς Γραφάς.

6. Καὶ ἀνελθόντα εἰς τοὺς οὐρανοὺς καὶ καθεζόμενον ἐκ δεξιῶν τοῦ Πατρός.

7. Καὶ πάλιν ἐρχόμενον μετὰ δόξης κρῖναι ζῶντας καὶ νεκρούς, οὗ τῆς βασιλείας οὐκ ἔσται τέλος.

8. Καὶ εἰς τὸ Πνεῦμα τὸ Ἅγιον, τὸ κύριον, τὸ ζωοποιόν, τὸ ἐκ τοῦ Πατρὸς ἐκπορευόμενον, τὸ σὺν Πατρὶ καὶ Υἱῷ συμπροσκυνούμενον καὶ συνδοξαζόμενον, τὸ λαλῆσαν διὰ τῶν προφητῶν.

9. Εἰς μίαν, Ἁγίαν, Καθολικὴν καὶ Ἀποστολικὴν Ἐκκλησίαν.

10. Ὁμολογῶ ἓν βάπτισμα εἰς ἄφεσιν ἁμαρτιῶν.

11. Προσδοκῶ ἀνάστασιν νεκρῶν.

12. Καὶ ζωὴν τοῦ μέλλοντος αἰῶνος.

Ἀμήν.


1. Credo in unum Deum, Patrem omnipoténtem, Factorem cæli et terræ, visibílium ómnium et invisibílium.

2. Et in unum Dominum Iesum Christum, Filium Dei unigénitum et ex Patre natum ante ómnia sǽcula: Deum de Deo, Lumen de Lúmine, Deum verum de Deo vero, génitum, non factum, consubstantiálem Patri: per quem ómnia facta sunt.

3. Qui propter nos hómines et propter nostram salútem, descéndit de cælis, et incarnátus est de Spíritu Sancto ex Maria Vírgine et homo factus est.

4. Crucifíxus étiam pro nobis sub Póntio Piláto, passus et sepúltus est.

5. Et resurréxit tértia die secúndum Scriptúras.

6. Et ascéndit in cælum, sedet ad déxteram Patris.

7. Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mórtuos, cuius regni non erit finis.

8. Credo in Spíritum Sanctum, Dominum et vivificántem, qui ex Patre Filióque procédit, qui cum Patre et Fílio simul adorátur et conglorificátur, qui locútus est per prophétas.

9. Et unam sanctam cathólicam et apostólicam Ecclésiam.

10. Confíteor unum Baptísma in remissiónem peccatórum.

11. Et exspécto resurrectiónem mortuórum.

12. Et vitam ventúri sǽculi.

Amen.